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Uno de los textos que ha usado Marina Abramovic como referencia para uno de sus u’ltimos proyectos, notas de Santa Teresa de Ávila sobre sus experiencias de levitación:
“Aunque el éxtasis nos trae el gozo, la debilidad de nuestra naturaleza al principio nos asusta y necesitamos ser resolutivos y valientes de alma… Ocasionalmente he podido resistirme, pero a coste de un gran agotamiento, por lo que luego me sentiría como si hubiera estado luchando con un gigante poderoso.
Otras veces, la resistencia ha sido imposible: mi alma se ha ido, es más, como una norma mi cabeza tampoco sin mí puede evitarlo; a veces mi cuerpo entero ha estado influido hasta el punto de ser elevado desde el suelo. Parecía que cuando intentaba resistirme una gran fuerza me levantara. Confieso que me metía de lleno un gran miedo, un gran miedo es más al principio: viendo un cuerpo que se eleva de la tierra, aunque el espíritu se detiene (con gran dulzura como sin resistencia), los sentidos no se pierden; al fin era tanto yo como poder ver que estaba siendo elevada… Después el éxtasis se terminó, Tengo que decir que mi cuerpo parecía a menudo flotar, como si todo el peso hubiera ido, tanto que de vez en cuando apenas supe que mis pies tocaban el suelo…”
Este conjuro nagual fue entregado al cronista Alarcón por un brujo, hacia 1609, cuando el nahuatl se encontraba en su esplendor.
Nomatka ne’watl niketsalkoatl nimatl,
ka ne’watl niyaotl nimokekeloatsin a’tle ipan, nitlamati.
Ye ashkan yes nikinmaawiltis noweltiwan nitlakashillowan.
Ye’wantin essotiwitse’ tlapallotiwitse
au’ in ne’watl a’mo nesso’ a’mo nitlapallo.
Ka onikualwikak in tlamakaski Se Atl itonal, Se Mikistli, Se Tekpatl
achotipa (tlachotipa) esoas tlapalloas.
Tetl iwintis, kiawitl iwintis, tlalli iwintis tonewa,
onik walwikak nomikmana nomikkanakayo
inik a’mo nikmatis inik nechawiltiske
in noweltiwan in notlakashillowan.
A’mo ne’watl in nechwilkiske’ in nitlamakaski niketsalkoatl.
A’tle ipan nitlamati, ne’watl niyaotl.
Ka ye no istwitse noweltiwan notlakashillowan
ye kiwalwika in shochiketsal kiwalkika in i’iyo
yes in iichka tlawitek inik nechaawiltiske.
Tlashiwallau’ tlaltetekuin,
tlachiwallau’ tonakametsin, olloke’ yaoyoke’.
Tlashiwalwian tlamakaske’ Tonatiu’ ikisayan Tonatiu’.
in ishkich nemi in yolli in patlantinemi,
inik nau’kan nikintsatsilia, ik ashan yes.
Tlashiwallau’ Se Tochtli aketstimani,
Tlashiwallau’ Se Atl itonal, Se Tekpatl
Tessoas titlapalloas Tlashiwallau’ tlaltekuin.
en mi estado de paz yo, Serpiente Emplumada, la mano …
pues soy el guerrero, el que se burla de todo.
Nada me sobrepasa, soy el entendido, el calmado.
Ahora ocurrirá: me burlaré de mis hermanas,de mi naturaleza humana.
Ellas tienen sangre y color (sustancia, sensación),
pero yo no tengo sangre ni sensibilidad.
Pues he traido al sacerdote
Uno Agua, Uno Muerte, Uno Pedernal,
quien se teñirá de sangre, se llenará de color.
Se embriagarán la piedra, el palo, la tierra, atormentados,
pues traigo mis manos insensibles,
mi cuerpo amortiguado
para no sentir las burlas de mis hermanas, de mi condición humana.
No (es posible) que me ofendan
pues soy el sacerdote Serpiente Emplumada.
Nada siento, pues soy el guerrero.
Ya vienen mis hermanas, mi forma humana,
ya traen el ramillete florido de la respiración,
la mota de algodón para distraerme.
Ven, pues, tú, el Señor de la Tierra (Tlalteku’tli),
vengan, piernas, y ustedes, guerreros peloteros.
Vengan, sacerdotes del Sol, los del Oriente.
Vengan todos los seres vivos y animados, y los que vuelan,
yo les invoco desde los cuatro rumbos, vengan ahora.
Ven, Uno Conejo que te extiendes (la tierra),
ven tú, Uno Agua, Uno Pedernal,
aquí te ensangrentarás y cobrarás color.
Ven, Señor de la Tierra.
